Visibilizando los montes comunales

Durante este fin de semana un grupo de personas, en la mayoría, relacionadas con la línea de investigación del procomún en el Medialab Prado, hemos tenido la oportunidad de conocer un fenómeno único en el Estado, se traba de comprender, estudiar y (re)situar a los montes comunales dentro de la lógica del estudio del procomún.

Estos montes vecinales en mano común tienen como principal característica que la propiedad es comunitaria, es decir ni dependen del ayuntamiento, como ocurre en otros tipos de montes, ni están en manos privadas. Dependen de la colectividad que reside de forma habitual en un determinado territorio, en este caso en la parroquia de Mántaras, en el coruñés concello de Irixoa.

Esta “anomalía” en nuestro régimen jurídico, más propia del derecho germánico que del romano, destaca por ser uno de los ejemplos vivos más característicos del procomún natural, en tanto existe una comunidad que gestiona un bien, el monte, y en el que se da una gobernanza, tanto una legislación propia como unos usos y costumbres que de forma consuetudinaria se han ido conformando con el paso del tiempo.

Recientemente señalaba A. Lafuente @alafuente en un tweet, que Ostrom afirmaba que: “Siempre que veamos un recurso de propiedad común debemos preguntarnos cuáles son las reglas que permiten que ese recurso exista.” y en esto consistía parte del viaje, conocer de primera mano, cual era el sistema democrático de voto de los comuneiros, uso del monte (los comuneiros pueden hacer uso del monte de forma individual siempre que no afecte al uso común), la participación de la mujer en el monte, los sistemas informales de intercambio de información o de como se estructuran los trabajos (que en algunos casos ya se externalizan a profesionales y en otros se hacen de forma comunitaria por los propios vecinos).

La posibilidad de conocer este tipología de montes, en la que ninguno es propietario, pero de la que todos se sienten como pertenecientes a ella, nos ha permitido descubrir que si es posible, que las comunidades de vecinos sean capaces de autroregularse sin necesidad de la intervención pública y de que la sostenibilidad de los recursos naturales está garantizada ya que los vecinos ven este monte como algo propio y no ajeno, que es lo que muchas veces nos hacen ver desde determinadas políticas, que en aras del progreso, se patrimonializan de unos bienes, sin contar con los vecinos que directamente se benefician de su existencia.

Para terminar, no podríamos hacerlo, sin parafrasear a José Manuel Bretón, presidente de la comunidad del monte vecinal en mano común, quien nos decía que “esta comunidad no es perfecta, ni somos un ejemplo, simplemente somos una realidad” en mucho casos invisibilizada, podríamos añadir.

Foto recogida del grupo del facebook: Comunidade Veciñal Monte San Anton

+ info en: http://www.loginmadrid.net/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: